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lunes, 10 de noviembre de 2014

Pan relleno de queso. Fondue rústica.

Ya lo he dicho alguna vez por aquí, yo no soy un buen cocinero. Hasta hace poco tenía verdaderos problemas para darle el punto el arroz y sufría de pesadillas recurrentes con las patatas. Mis recetas con patatas solamente se podían definir de una manera: zapateras. Voy mejorando pero me queda mucho que aprender y lo más que puedo decir es que en la cocina soy un aficionado avanzado con un buen ojo para los platos resultones. La receta de hoy es un buen ejemplo. Cuando en el grupo de amiguetes hacemos alguna cena de esas en plan picoteo, en las que cada uno lleva algo, casi siempre me piden que haga esta receta. La duda que me queda es si de verdad les gusta tanto este pan relleno o me lo piden para evitar que lleve algo con patatas. Por lo poco que dura yo diría que es lo primero, pero uno nunca está del todo seguro.



Esta receta no es mía, está basada con pequeñas variaciones, sobre todo en las variedades de los quesos, en el pan de queso de Aina, mi cocinera favorita del portal Verycocinar.com. Merece la pena echarles un vistazo a los vídeos de esta chica. Sus recetas son siempre deliciosas y si sigues sus explicaciones salen seguro. Además, es una tía que irradia sencillez y buen rollo lo cual es muy de agradecer en estos tiempos que corren. Pero vayamos con el pan relleno.

Necesitaremos:
  • 1 parte de queso manchego tierno (125 g.).
  • 1 parte de queso manchego curado (125 g.).
  • 1/2 parte de queso graso amarillo tipo cheddar, edam, etc. (60 g.).
  • 1/4 parte de grana padano (30 g.).
  • 150 ml. de mayonesa.
  • 1 cebolleta mediana.
  • 1 pan redondo tipo bollo de unos 250-300 g.
  • Pimienta recien molida.
Preparación:
  • Rallamos el queso con un rallador grueso.
  • Picamos lo más fina posible la cebolleta.
  • Preparamos la mayonesa.
  • Lo mezclamos todo bien en un bol y le añadimos pimienta recien molida al gusto.
  • Cortamos una tapa en la corteza del pan tal y como se ve en la foto.
  • Sacamos la miga con cuidado de no agujerear la corteza desde dentro.
  • Rellenamos el pan con la mezcla que hemos preparado.
  • Envolvemos el pan en papel de aluminio.
  • Lo introducimos durante una hora en el horno precalentado a 180º.
 Ojo cuidao.
  • Las cantidades son orientativas y en realidad los tipos de queso también. Puedes experimentar con distintas proporciones y distintos quesos y a no ser que hagas cosas muy raras es casi seguro que saldrá bien.
  • Si has visitado el vídeo que he enlazado arriba (y si no lo has hecho te lo recomiendo), verás que Aina corta el queso en dados. Yo recomiendo rallarlo, cuesta un poco más pero nos aseguramos de que funda bien.
  • Si no tienes cebolleta con cebolla normal también sale bueno. Eso sí, uses lo que uses es importante picarla muy fina para asegurarte de que se cocina bien.
  • La mayonesa la podemos preparar en casa sin problemas. Al ir cocinada no hay problemas con el huevo crudo.
  • ¿Te ha faltado mezcla? Pues prepara más.
  • ¿Te ha sobrado mezcla? No problemo, seguro que le encuentras alguna utilidad. Se me ocurre... no sé, un montadito gratinado con unas rodajas de tomate o unas anchoas.
  • Para comer se procede de la siguiente manera: se retira la tapa, se corta en varios trozos y se utilizan como cucharillas comestibles para sacar la mezcla fundida. A medida que fa faltando pan, se va cortando una corona alrededor del agujero central. A medida que se vaya consumiendo el pan también irá bajando la mezcla quedando al final solamente la base que se puede comer como si fuera una pequeña pizza.
  • Éxito asegurado en cualquier reunión, te lo digo yo.

jueves, 25 de septiembre de 2014

El pan milagro.

Los fundamentos de Internet son el porno y ... ¿qué era lo otro? A ver... lo tengo en la punta de la lengua. ¡Ah sí! La difusión libre del conocimiento. Quienes hacemos este blog, en nuestra faceta de cocinillas le debemos mucho a Internet, así que hemos decidido que ha llegado el momento de devolver un poco de lo mucho que hemos recogido. Como somos gente sencilla nuestras recetas también lo serán, pero ojo, no se debe confundir sencillez con simpleza. Y hablando de eses, podemos afirmar que nuestras recetas se podrán definir con cuatro grandes eses: sencillas, sabrosas, sanas y sorprendentes... hombre, lo de sorprendentes igual no se cumple siempre, pero bueno, qué se le va a hacer, al fin y al cabo la capacidad de sorprender de una fabada es limitada. Puede que caiga también alguna receta más complicada, pero que no cunda el pánico, avisaremos cuando eso ocurra. Cuando hagamos recetas inspiradas o sacadas de otras páginas o blogs lo mencionaremos y pondremos el enlace pero el material gráfico será siempre nuestro.


La receta de inauguración es un buen ejemplo de nuestra filosofía de sencillez. Se trata de un pan cuya elaboración requiere poco tiempo y ninguna habilidad y con el que podremos hacernos los chulos en cualquier reunión de cocinillas. Nos hablaron de él unos amigos de Barcelona que nos visitaron este verano y es conocido como "pan milagro" porque parece mentira que algo tan fácil quede tan bien. Seguramente el gran Falsarius Chef lo definiría como pan impostor. Vamos a ello:

Necesitaremos:
  •  Un recipiente de "Pyrex" con tapa o una cazuela de hierro fundido.
  • 150 g. de harina integral.
  • 160 g. de harina de fuerza.
  • 175 ml. de agua.
  • 20 ml. de aceite de oliva.
  • 15 g. de levadura fresca de panadería.
  • 1 cucharadita (de las de postre, unos 10g.) de sal.
Ingredientes.
Y ahora la elaboración por pasos:
  • Ponemos todos los ingredientes en un bol y los mezclamos amasando durante unos diez minutos. No vale hacer trampa y parar cuando veamos los ingredientes integrados. Hay que meterle caña durante diez minutos. ¿Por qué? No te preocupes por eso, son cosas del pan. Con el amasado habremos obtenido una masa de aspecto terso y que no se pega a las manos.
  • Con ella formaremos una bola que untaremos con un poco de aceite, espolvorearemos con harina y le haremos unos cortes como los de la foto. Así obtendremos ese aspecto rústico tan molón con el que sueña cualquier pan que se precie.
  • Ponemos un trozo de papel de hornear forrando la base del recipiente que vayamos a utilizar y metemos dentro la bola de masa.
  • Tapamos el recipiente y lo introducimos en el horno sin precalentar a 220º C.  durante 40-50 minutos.
Ojo cuidao:
  • Lo de 40-50 minutos de horno no es indecisión, es que cada horno es distinto y tendremos que ajustar los tiempos usando el método científico, o sea: prueba-error.
  • Lo de los tiempos vale también para la temperatura.
  • Si queremos una corteza doradita y crujiente, destaparemos el recipiente durante los diez últimos minutos de horneado.
  • Este pan no necesita de los complicados procesos de amasado, levado y vuelta a amasar. El proceso de levado tiene lugar dentro del recipiente a medida que se va calentando el horno, por eso no hay que precalentar.
  • Si no tenemos harina integral podemos completar la cantidad usando harina normal.
  • Si tenemos el día virguero podemos añadir a la masa semillas, nueces, trozos de chorizo, ... el infinito es el límite.
  • Si tenemos el día extremadamente virguero podemos espolvorear la bola final con un poco de sal gruesa.


La bola antes de meterla en la olla.

Listos para tapar la olla.

El resultado. En la foto no se aprecia pero el pan ha doblado su tamaño con respecto a la foto anterior.