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jueves, 23 de octubre de 2014

Muhammara. El pariente rojo del hummus.

 Receta modificada y mejorada el 5/12/2014. Hemos modificado la forma de cocinar el pimiento y hemos añadido un par de ingredientes.

"Todo lo que me gusta es ilegal, inmoral o engorda". Esta famosa frase la dijo (creo) Charles Boyer en una vieja película de 1939. Es una buena frase y yo la usé mucho en mis tiempos mozos, para hacerme el interesante e intentar ligar. No puedo decir que me diera buen resultado entonces... Pero esa es otra historia. El caso es que la frase es buena y como casi todas las grandes frases, más falsa que Judas. Esta humilde, recatada y casi dietética receta lo demuestra.


Antes de meternos en faena creo que estoy obligado a hacer una puntualización más que nada por si a algún sirio le da por venir por aquí. Esta receta no es la de la muhammara auténtica, es una versión sencilla (casi insultantemente sencilla) pero con un resultado tan espectacular que sirve para anular totalmente la frase que abre esta entrada. La receta de verdad llevaría sirope de granada que, como no lo he conseguido, pues no se lo he puesto.

Necesitaremos:
  • Dos pimientos rojos.
  • 100 g. de nueces peladas.
  • Pan rallado.
  • El zumo de medio limón.
  • Un diente de ajo.
  • Una pizca de comino.
  • Una pizca de ras el hanut (mezcla de especias de origen magrebí)
  • Aceite de oliva.
  • Sal. 
  • Una cucharada de yogur griego o queso mascarpone.
La cosa es bien sencilla:
  • Quitamos las semillas a los pimientos, los picamos bien finos (mejor con la picadora eléctrica) y los ponemos en una olla a reducir a fuego lento hasta obtener una pasta.
  • Ponemos la pulpa de los pimientos junto con los demás ingredientes en un cuenco.
  • Caña con la batidora hasta obtener una pasta fina.
  • Corregimos la textura hasta dejarla a nuestro gusto añadiendo pan rallado.
  • Dejamos reposar un rato y si es de un día para otro mucho mejor.
  • Y ya está, no hay más complicación. 
 Ojo cuidao.
  • Al igual que el hummus esta es una receta para untar que está deliciosa con pan de pita, pero también podemos usar para "mojar" bastoncitos de verduras: apio, lechuga, zanahoria...
  • También nos vale para alegrarle el día a una pechuga de pollo a la plancha. Que estemos a dieta no implica que nos esté negado todo disfrute culinario.
  • Si no tenemos ras el hanut tampoco nos tenemos que agobiar, si nos da por ahí podemos sustituirlo por una pizca de curry en polvo y si no, pues no se lo ponemos y santas pascuas, la receta también funciona sin él.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Mayonesa, la navaja suiza de las salsas.


La humilde mayonesa (o mahonesa) es la más versatil de las salsas emulsionadas. La podemos usar en crudo para acompañar multitud de platos o como ingrediente en una ensaladilla rusa. También la podemos cocinar, por ejemplo napando y gratinando un pescado o incluso de formas todavía más sorprendentes, algunas de las cuales veremos por aquí. Partiendo de la mayonesa básica podemos obtener multitud de salsas derivadas. Le podemos añadir azafrán, pimentón, curry, mostaza, miel, aromatizarla con hierbas frescas, etc. También podemos añadirle un diente de ajo y sustituir, guardando el debido respeto, al mítico y laborioso all i oli. Incluso, por aquello del colesterol, podemos prescindir del huevo y usar leche en proporción 1-2 (una parte de leche para dos de aceite). Aunque, seamos serios, ¿cuánto colesterol tiene un solo huevo? La mayonesa no es una salsa de diario, con todo ese aceite, pero qué carallo, para una vez que la hacemos, hagámosla con huevo que queda más rica y con una textura muchísimo más suave. En mi opinión eso de la leche solamente tiene explicación en caso de alergias o si no podemos conseguir huevos frescos de confianza.

La elaboración de la mayonesa está rodeada de supersticiones. Si preguntamos a nuestras madres o nuestras abuelas nos contarán que una mujer no puede hacer mayonesa si está en “esos días del mes”, que la mayonesa se corta si cuando la estás cocinando hay en la habitación un hombre tocándose, con perdón, los cojones... Tonterías. La mayonesa es facilísima de preparar y siguiendo unos sencillos pasos sale nueve de cada diez veces (sí, a veces se corta, qué le vamos a hacer). Para hacer una mayonesa básica

Necesitaremos:
  • Un huevo fresco.
  • 200 ml. de aceite vegetal.
  • Sal.
  • Un chorrito de vinagre o zumo de limón.
Vamos con la elaboración:
  • Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora.
  • Metemos la batidora en el vaso hasta llegar al fondo.
  • Ponemos en marcha la batidora a velocidad máxima y la mantenemos en el fondo hasta que empiece a emulsionar.
  • Cuando la emulsión se para quedando solamente el aceite de la superficie levantamos la batidora poco a poco y con movimientos rítmicos y suaves de arriba abajo vamos completando la emulsión del resto del aceite.
Ojo cuidao:

  • Es importante que los ingredientes estén a temperatura ambiente.
  • Es importante que tanto el vaso como la batidora estén bien secos.
  • El aceite puede ser de oliva, de girasol e incluso de maíz. Yo utilizo mitad y mitad de girasol y oliva.
  • Si la vamos a consumir en crudo, el huevo que utilicemos debe ser fresquísimo y de toda confianza o nos arriesgmos a una contaminación por salmonella. Nosotros utilizamos huevos recién puestos pero no todo el mundo tiene acceso a ellos. 
  • Si vamos a utilizar la mayonesa para cocinar, por ejemplo para gratinar un pescado, con que el huevo no esté caducado es suficiente, el problema de la salmonella es con el huevo crudo. De todas formas, cuanto más fresco sea el huevo más sencillo resultará emulsionar el aceite.
  • En nuestra entrada de trucos puedes aprender a pasteurizar huevos en casa y poder utilizarlos con tranquilidad en cualquier receta que tenga entre sus ingredientes el huevo crudo.
Tuning:
  • Para hacer una mayonesa de ajo (siento un odio atávico e irracional por la palabra "ajonesa", así que me niego a usarla), se pone el ajo fileteado al principio junto con el resto de los ingredientes. También podemos conseguirla añadiendo ajo en polvo a una mayonesa normal que tengamos hecha. Queda bien pero no queda igual.
  • Si vamos a tunear la mayonesa con ingredientes líquidos procuraremos partir de una salsa lo más firme posible para que no se nos venga abajo la emulsión.
  • Para mayonesas de mostaza, al curry o con miel haremos la mayonesa básica y luego, mezclando a mano integraremos el último ingrediente.
  • Para la mayonesa de azafrán, mejor azafrán en polvo. Si solamente tenemos en hebras actuaremos como con la mayonesa de ajo y lo pondremos al principio.
  • Si quieres proponer otro tuning que no se haya mencionado aquí, puedes contárnoslo en los comentarios, estás en tu casa.